Vie. Sep 17th, 2021

En ocasiones, llegar a generar una buena comunicación con nuestros hijos puede ser una tarea un tanto compleja. Lograr entrar en sus mentes, para saber cuáles son sus pensamientos, puede llegar a costarnos demasiado. Lo cierto es, que a pesar de todo, siempre seguiremos siendo el ejemplo a seguir por ellos. Es por esto que es de suma importancia que aprendamos a trasmitirle nuestros valores y buenas costumbres. En este artículo te damos 5 consejos para lograr una mejor comunicación con tus hijos.  

¿Cómo generar una mejor comunicación con nuestros hijos?

La tecnología ha generado una brecha muy grande entre hijos y padres. Hoy en día, los más jóvenes de la familia pasan la mayor parte de su tiempo sumergidos en sus dispositivos móviles, entablando conversaciones con gente que ni quiera conocemos.

Entablar una buena comunicación con nuestros hijos no solo nos ayudará a estar más pendientes de ellos, sino que mediante este hecho, podremos asegurarnos de que realmente se encuentran felices y saludables. Siempre necesitamos estar al pendiente de lo que sucede con los más jóvenes de nuestro hogar.

A continuación te damos 5 consejos para que puedas generar una mejor comunicación con tus hijos.

Toma conciencia de tu estado de ánimo

Si ya de por sí el hecho de que nuestros hijos nos brinden un poco de su atención, resulta ser algo difícil, imagínate cuanto más difícil será, si perciben que te encuentras malhumorado o irritado. Lo primero que tienes que hacer para mejorar la comunicación con tus hijos, es ser consiente de tu estado. Intenta organizar tu vida y tu rutina, de manera que puedas lograr adquirir hábitos saludables, para así sentirte feliz y satisfecho. Cuando tus hijos te vean tranquilo y sin preocupaciones, comenzarán a acercarse a ti.

Reconoce lo bueno

Muchos adultos están completamente convencidos de que la edad de la adolescencia es una etapa totalmente irritable y molesta, en la cual lograr entablar una comunicación con los hijos es casi imposible. Nunca des esto por hecho. Recuerda que siempre debes de mantenerte objetivo, y remarcar también las cosas buenas que hacen tus hijos. El hecho de ser jóvenes no los vuelve tan complicados como pensamos.

Habla su mismo lenguaje

La comunicación entre dos personas suele ser algo muy similar a un baile. Para seguirle el ritmo al otro, debemos de estar en su misma frecuencia o sintonía. Jamás podremos entablar una buena comunicación con nuestros hijos, si ellos van a un ritmo tranquilo y relajado, y nosotros llegamos de repente con todas nuestras prisas y quejas. Intenta hablar en su mismo idioma, recuerda que tú eres el adulto, por lo que deberás ser quien lleve las riendas de la situación.

Conócelos mejor

En muchas ocasiones, nuestros hijos suelen distanciarnos de nosotros porque piensan que no entendemos sus gustos, y que no estamos interesados por ellos. Una buena manera de comenzar a acercarte a tus hijos, es comenzar a interesarte por sus actividades y hobbies. Pregúntales sobre sus clases, sobre sus amigos y sobre sus salidas. Te aseguramos que poco a poco, irás ganando su confianza.

Además, nuestros hijos siempre deben de sentirse valorados e importantes, para que logren así desarrollar una autoestima saludable. Te aseguramos que les encantará que te intereses por lo que hacen.

Mantén una escucha activa

La mayoría de las personas no suelen contar sus cosas, por temor a como pueda llegar a reaccionar el otro. Con los jóvenes, sucede lo mismo. El temor a ser juzgados o culpados, les impide sacar afuera todo lo que llevan dentro. Intenta que tus hijos te vean como alguien de confianza, a quien podrán recurrir siempre que tengan algún problema. Escúchalos para comprenderlos, y no solo para regañarlos por sus acciones.

Si notas que tus hijos han generado un mal comportamiento, antes de juzgarlos pregúntate por qué motivo han realizado dicha acción. Reflexiona y comprende.

Lograr generar una buena comunicación con nuestros hijos, es un verdadero proceso. Si sigues los consejos que te hemos remarcado, te aseguramos que poco a poco irás ganándote su confianza. No permitas que tus hijos te perciban nunca como una amenaza, sino todo lo contrario. Conviértete en su principal confidente y aliado.

Por Flor

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