Lun. Abr 19th, 2021

Abraham Lincoln fue un político y abogado estadounidense, el cual alcanzaría su mayor popularidad al convertirse en presidente de su país. Hablamos de un referente de la política mundial, un personaje que motivó e inspiró a muchos gracias a su talento y a su actitud de solidaridad. Hoy en este artículo, te contamos cuales son las 4 lecciones de liderazgo que nos dejó este reconocido político.

Las claves para ser un buen líder

Los líderes no son personas cualesquiera, ya que en la mayoría de los casos se trata de quienes forjarán y conducirán determinado grupo o equipo de trabajo. Un líder debe ser un verdadero referente para quienes lo siguen, ya que se trata de una figura de máxima autoridad. Pero un líder no solo cumple la función de ordenar y marcar el paso, sino que también debe de contar con ciertas habilidades, comportamientos y aptitudes, que le permitan desempeñar de manera correcta su rol.

Abraham Lincoln fue uno de los mayores líderes de la política estadounidense, una persona que logró ganarse la admiración y el cariño de todos sus seguidores. Por supuesto, para lograr esto tuvo que trabajar duro y mantener siempre una actitud despierta e inteligente, la cual le permitiera pasar por encima de las adversidades que se presentarían en su camino.

4 lecciones de liderazgo de Abraham Lincoln

Se inteligente, no le temas a los conflictos

Hubo un momento de la historia de Estados Unidos y durante el mandato de Lincoln, en el cual las adversidades y problemáticas se hicieron presentes. El país estaba en guerra, y los conflictos económicos y sociales no cesaban. En ese momento, Lincoln decidió citar a todos los personajes de referencia de su país, los más inteligentes y capaces, algunos considerados incluso rivales del propio presidente.

Lincoln jamás temió ser confrontado por sus rivales, sin o que por el contrario, fue capaz de contar los problemas del propio país, y pedir ayuda y respaldo a estos personajes. Mediante la discusión de diversas temáticas, fue posible llegar a un acuerdo.

Lincoln jamás temió ser juzgado ni criticado por sus rivales, sino que fue capaz de poner a su país por encima de sí mismo. Este es un acto que solo un buen líder es capaz de ofrecer.

Sé decisivo

Un buen líder es capaz de escuchar cientos de opiniones, pero aun así, sabrá que la decisión final siempre tendrá que tomarla él mismo.  Lincoln fue una persona que siempre sabía que decisión tomar, y en qué momento. Era capaz de evaluar los riesgos y las oportunidades, de manera tal que la mayor parte de sus acciones siempre dieron grandes resultados. Los buenos líderes mantienen un pensamiento diferente, totalmente analítico y lógico.

A la hora de llevar el liderazgo de un equipo de trabajo, siempre será importante no dejarnos llevar por las opiniones y comentarios de los demás. Siempre es bueno escuchar y considerar todo a nuestro alrededor, pero finalmente, seremos nosotros quienes tomemos la decisión definitiva, en base a nuestro razonamiento y pensamiento lógico.

Busca tu inspiración

Lincoln estudió matemática, tan solo para aprender a razonar y a pensar de una manera distinta. Los grandes líderes se caracterizan por estar en la constante búsqueda de conocimiento, el cual les garantizará siempre acciones más acertadas.

Incluso puedes encontrar nuevos conocimientos interesantes fuera de tu rubro de trabajo. Si quieres ser un buen líder, será necesario que te mantengas en constante formación, para adquirir así diversos tipos de habilidades y estrategias que te permitan desempeñar tu rol de una manera más eficiente.

Conéctate emocionalmente con las personas a tu alrededor

Lincoln era una persona muy simpática, reconocida por sus chistes y gestos amables. Él siempre encontraba la manera de romper el hielo en una conversación. Incluso disponía de tiempo en su oficina para recibir a los ciudadanos.

Los buenos líderes mantiene buenas conexiones emocionales con las personas a su alrededor. Gracias a esto, logran ganarse la confianza y el aprecio de todos.

Como lo ves entonces, ser un buen líder no implica solo ser inteligente y audaz. Los buenos dirigentes cultivan sus valores día a día, e intentan estar al nivel de las demás personas, para así comprender sus verdaderas necesidades. Así mismo, también es necesario tener en cuenta que un buen líder debe de mantener siempre una mentalidad clara y resistente, capaz de soportar siempre cualquier tipo de adversidad y conflicto.

Si estás pensando en convertirte en el líder absoluto de tu negocio o compañía, puedes seguir paso a paso los consejos que Abraham Lincoln nos ha dejado para convertirnos en buenos líderes. Te aseguramos que te encantará tener de referente a este personaje tan querido y admirado de nuestra historia.

Por Flor

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